Tras un parón de varias semanas, ya teníamos todo@s, mamis, papis, equipo técnico y
obviamente los propios Cubis, el mono de baloncesto de calidad.
El primer cuarto empezó muy bien aunque la defensa no tenía los amperios que solía tener.
Las canastas se iban sucediendo hasta una cómoda ventaja que, a falta de pocos minutos
parecía suficiente para llevarse los puntos. Buenos movimientos de algunos jugadores en
los desmarques y nuevos pequeños brotes de audacia de alguna jugadora botando con
decisión por el perímetro, jugada que IRÉ NEcesitando más a menudo esta temporada. Sin
embargo el rival seguía las instrucciones de su entrenador y parecía controlar mejor la
presión de los últimos minutos. una canasta en los últimos segundos del cuarto les ponían
por delante por primera vez en el encuentro.
El segundo cuarto empieza con una serie de contraataques estériles en las dos direcciones.
Ha mejorado ligeramente la intensidad defensiva pero el mismo desacierto que reinaba al
final del primer cuarto sigue congelando nuestro marcador hasta un tiempo muerto.
La expresión “falta de concentración” puede resumir mejor que ninguna los acontecimientos
de este final de segundo cuarto, con tiros desde distancias exageradas, desconcierto
generalizado tras alguna decisión arbitral e incluso contraataques y canastas en nuestro
propio aro! La diferencia de puntos no es muy importante, pero el Cossetania se lleva el
cuarto también.
Podríamos pensar que tras el caos de la primera parte, nuestros Cubis saldrían a la cancha
con la lección aprendida y al menos las jugadas en dirección contraria serían cosa del
pasado.
Pero no.
Se producen pocos ataques elaborados y sigue sin notarse el carácter que ha sido el sello
de los Cubis en otros partidos. El árbitro ya no debe señalar la dirección hacia la que se
sacan las “luchas” pues el desequilibrio de intensidad defensiva no lo permite.
La oscuridad del cielo se cierra sobre la habitual visión de juego de nuestro equipo y el rival
se lleva el cuarto menos disputado de todos.
El último cuarto no parecía prometer un final de película.
“He visto cosas que vosotros los humanos no creeríais” decía Roy Batty. El entrenador rival
obligando a su jugador pedir disculpas a un Cubi caído tras una zancadilla fortuita. Un rival
parando su jugada sin razón aparente obligando al árbitro a pitar…pasos, el público
asistente fabulando con jugadas reservadas a los más profesionales (reversos? bloqueos?,
penetraciones!!! )
“Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.”

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